Antes de que vuelva papá al escenario hay que cepillar su levita, retocarle el maquillaje y rellenar la chistera con los animales para el próximo número.
- Mamá, entonces ¿papá no hace magia de verdad? -pregunta Pedro.
Ella le mira un segundo con la cabeza ladeada.
- Claro que no, cariño. Es sólo un truco. Pero vamos, date prisa.
Pedro retiene una lágrima de desilusión y empieza a meter los leones y los elefantes en la chistera.